Cinema

“Código: venganza” es un sólido thriller de acción que refuerza el estilo al que Jason Statham nos tiene acostumbrados. El director Jean-François Richet saca el máximo provecho de su protagonista enfrentando a magnates corporativos envueltos en negocios de trata de personas.

Después del éxito de su última película, “Alerta extrema”, el director Jean-François Richet regresa al cine de acción con “Código: venganza”. Los fans de Jason Statham saben bien qué esperar de sus…

Por Andrés Naime20 de agosto de 20263 min de lectura
“Código: venganza” es un sólido thriller de acción que refuerza el estilo al que Jason Statham nos tiene acostumbrados. El director Jean-François Richet saca el máximo provecho de su protagonista enfrentando a magnates corporativos envueltos en negocios de trata de personas.

Después del éxito de su última película, “Alerta extrema”, el director Jean-François Richet regresa al cine de acción con “Código: venganza*”*. Los fans de Jason Statham saben bien qué esperar de sus películas, y esta entrega cumple con creces las expectativas. La cinta es un thriller hollywoodiense clásico, lleno de acción, intriga, peleas intensas arriba de un barco carguero en alta mar. 

La trama gira en torno a Cole Reed (Statham), un exagente de las Fuerzas Especiales y de la policía de Nueva York que dejó atrás su vida pasada para convertirse en especialista en seguridad privada tras un incidente desafortunado en su última misión. Su valentía al proteger con su vida a Tibu (Ramon Tikaram), un multimillonario magnate tailandés del transporte marítimo, le valió el puesto de jefe de seguridad permanente y amigo cercano. 

Ahora, Cole reside en Bangkok, donde protege diligentemente a Tibu y a su hijo, Kameron (Chaneil Kular). La familia se encuentra en un momento crucial y de triunfo financiero, ya que han llegado a un acuerdo para vender su naviera. Tibu, debido a su estrecha relación con Cole, comparte sus sentimientos agridulces, reconociendo que la empresa era su sueño hecho realidad. Sin embargo, Kameron es el impulsor de la venta, y Tibu quiere que su hijo persiga sus propias aspiraciones.

Esta estabilidad se derrumba cuando Tibu y Cole son emboscados al salir de una cena donde se anunciaba el cierre de las negociaciones. El resultado es el asesinato de Tibu, y Reed es injustamente culpado de su muerte. Con la necesidad de descubrir quién ordenó el asesinato, Reed sigue una pista revisando las pertenencias de uno de los asesinos. Esta pista lo lleva a uno de los buques de carga de Tibu. 

Usurpando la identidad del asesino, Reed sube a bordo del carguero, donde descubre que el asesinato de Tibu es apenas una pieza de una operación mucho más grande. Su investigación lo enfrenta con una red internacional de corrupción y con hombres dispuestos a eliminar cualquier obstáculo que amenace sus intereses comandados por  el capitán del carguero, Adam Spencer (Adrian Lester). Cole encuentra una inesperada aliada en Angie Ellis (Annabelle Wallis), la tercera oficial del barco y madre soltera, quien no está involucrada con los “malos” y termina involucrándose directamente en la lucha de Reed por sobrevivir y descubrir la verdad.

Richet sabe cómo hacer una excelente película de acción tradicional sin tratar de reinventar el género. Al igual que en “Alerta extrema” la historia vuelve a suceder dentro de un espacio cerrado y una premisa de supervivencia, pero aquí sustituye al avión por un gigantesco carguero y saca provecho de todos los recovecos y ductos del mismo para que Statham luche contra la tripulación corrupta. Todas las peleas y giros de tuerca funcionan como relojito lo cual hace que salgamos del cine satisfechos de haber visto un thriller con el sello de Statham. 

La actuación de Statham es correcta y digna de lo que se espera de él como héroe de acción, irónica y llena de brutalidad física. Eso sí, el guion de J.P. David y Lindsay Michel, le dan más carnita al personaje con sus motivaciones y experiencias para sobresalir de la simple figura del hombre indestructible. Además, Wallis aporta una energía fantástica que complementa la misión evitando que la historia se sienta como un monótona. Lester cumple perfectamente como el villano principal, tanto que aplaudes cuando recibe su merecido por parte de nuestro héroe.  

Todos los aspectos técnicos de la película son tan efectivos como la dirección de Richet. La dirección de fotografía de Brendan Galvin crea una atmósfera claustrofóbica y oscura, iluminada solo por escasas luces fosforescentes. El diseño de producción de Russell De Rozario también destaca por transformar la infraestructura industrial en un elemento narrativo, en lugar de simplemente un decorado. 

Está claro que “Código: venganza no quiere ser recordada por su la originalidad sino por ejecutar la fórmula del género de acción con suficiente precisión como para recuperar su atractivo ante el espectador. Richet entrega muchas secuencias de acción impecables aprovechando el espacio limitado del carguero y Statham brilla como el héroe de acción que es con una historia emocionante y con peleas espectaculares.