Con “Zona cero”, Yeon Sang-ho regresa al género del horror apocalíptico zombi, ofreciendo una interpretación innovadora y perturbadora. A diferencia de las invasiones zombis tradicionales, los infectados en esta película poseen la capacidad de aprender y comunicarse entre sí. Después de “Tren a Busan” y su secuela “Península”, esta cinta sirve como otra exploración de la fascinación de Sang-ho por el género.
La historia arranca con una llamada del científico Seo Young-chu (Koo Kyo-hwan) a la policía, avisándoles de un ataque bioterrorista planeado durante una conferencia de biotecnología en el edificio Doongwoo-ri. Este enorme complejo corporativo y rascacielos alberga oficinas, laboratorios e incluso un centro comercial completo. La conferencia, organizada por la empresa “Chains Bio”, se centra en investigaciones genéticas para desarrollar avances que podrían curar enfermedades terminales. También explora el concepto de que ciertas especies pueden formar una inteligencia colectiva, permitiéndoles resolver problemas como una entidad coordinada.
Pero la teoría presentada adquiere una dimensión monstruosa cuando Seo Young-cheol libera una sustancia que desencadena una infección de rápida mutación creando a los infectados en zombies. Kang Woo-cheol (Kim Jong-tae), fundador de “Chains Bio”, se convierte en la primera víctima del brote, mientras el edificio es puesto en cuarentena por las autoridades y dejando a los que estaban dentro completamente aislados. Entre ellos está la profesora Kwon Se-jeong (Jun Ji-hyun), quien había acudido a la conferencia por motivos profesionales y personales relacionados con su exmarido, Han Gyu-seong (Go Soo).
Cuando el virus se propaga y el edificio se llena de zombis, se convierte en una trampa mortal. Kwon Se-jeong, por azares del destino, termina liderando a un grupo diverso de personas que difícilmente confiarían unas en otras en circunstancias normales. Mientras que los infectados comienzan a mostrar una característica que cambia por completo las reglas del género zombie, se revela que no actúan como individuos aislados. Cuando uno descubre una amenaza, los demás reaccionan colectivamente, y cuando uno aprende algo, el conocimiento parece transmitirse al resto.
Esto se convierte en una carrera contra reloj por la supervivencia, que evoluciona de una simple búsqueda de un escondite para luchar a una batalla intelectual contra un enemigo capaz de observar, adaptarse y perfeccionar sus estrategias. Cuando la policía los localiza junto con lo que creen es una vacuna contra el virus, utilizan la información proporcionada por uno de los guardias de seguridad, Choi Hyun-seok (Ji Chang-wook), para encontrar una ruta de escape segura. Además, Hyun-seok siente la responsabilidad de proteger a su hermana Choi Hyun-hee (Kim Shin-rok), quien no puede caminar y es parte del grupo de sobrevivientes.
A diferencia de otras películas de zombis recientes, la película de Yeon Sang-ho se distingue por no usar la infección como simple excusa para persecuciones y escenas de sangre. El guion, coescrito por él y Choi Gyu-seok, profundiza en el concepto de “colonia” como tema central. Explora una sociedad donde la individualidad se disuelve bajo el peso de una inteligencia compartida. Esta idea, ejecutada por una compañía tecnológica obsesionada con replicar los mecanismos de la inteligencia colectiva, sirve como una crítica a la sociedad moderna que busca crear tecnologías para mejorar a los humanos y crear inteligencias superiores.
La dirección de fotografía de Byun Bong-sun usa la arquitectura del edificio urbano gigante para crear una sensación constante de confinamiento. Mientras tanto, la edición de Han Mi-yeon mantiene la película ágil sin sacrificar la claridad espacial de dónde están los personajes.
Pero quizá el elemento formal más memorable sea el movimiento de los infectados. La coreografía de estas criaturas le da a “Zona cero”una identidad visual única y eleva algunas de sus escenas de acción por encima del típico espectáculo zombi. Los presenta como un organismo colectivo, transformando sus ataques en una danza macabra. Sus cuerpos se mueven sincronizados, se agrupan y responden como si fueran parte de una sola entidad.
Con Jun Ji-hyun liderando un reparto de primera y una visión única de los zombis que mezcla horror corporal, ciencia ficción y crítica social a la tecnología, “Zona cero*”* logra reinventar el miedo a las hordas zombis. Si son fans del género, esta es una película que no se pueden perder.





